NADA ES PARA SIEMPRE… PUES MEJOR

Llegar a Dubái fue un sueño, encontrar un trabajo fue una Odisea. Pero nada en la vida es para siempre (o eso dicen). Hubo una película que me gustó mucho y que vi hace algunos años: “Ha llegado el Águila” Allí Michael Caine interpretaba al coronel alemán KurtSteiner, y soltó una perla que me impactó: “Capitán… Yo no controlo la situación. La situación me controla a mí”. Lógicamente, no es una regla matemática, pero en el trabajo es bastante frecuente que esto sea así.

Hay veces que cuando empiezas una relación laboral has de lidiar con muchas situaciones ajenas a lo que es estrictamente el trabajo, y cuando te encuentras en un entorno que desconoces y te sientes como si hubieras aterrizado en Marte (como es el caso de Dubái), has de ser muy cauto.

Dubái es un país importador de mano de obra, por tanto no es de extrañar que haya mucha rotación de personal. Todo eso es palabrería o estadística hasta que te toca a ti. Por lo que sea… Pero puede que el siguiente seas tú. Por un tema de ahorro, por un tema de cambio de estrategia, por eliminar un departamento, por lo que sea… Pero te ha tocado.

Decir que no piensas en lo que ha pasado es falso, lo haces y mucho. Lo mismo que cuando te deja un/a novi@. Le das vueltas a todo y especulas en como deberías haber actuado. En el fondo es necesario, es también una forma de hacer auto-crítica. Pero debe ser una reflexión corta. No llevará a nada y el tiempo en Dubái es oro y sobre todo dinero.

Cuando sucede esto tienes dos opciones, montar un drama y auto-compadecerte, o buscar soluciones de inmediato. Pero como expliqué en mi caso, me costó casi diez meses comenzar a trabajar. ¿Volvería a ser igual? Agobio y pereza es lo primero que me vino a la mente. Pero tranquil@ esta vez será diferente.

Piensas que el Mundo se ha confabulado para fastidiarte precisamente a ti. No. Ha pasado y punto. Ahora toca buscar soluciones. Reconozco que en mi caso al estar “esponsorizado” por mi esposa la situación -aparentemente- era menos dramática, y digo “aparentemente” porque es cierto que no tenía la presión añadida de salir del país, entiendo que mucha gente aproveche para volver a casa y dar por finalizada su aventura. En mi situación, aunque no necesitara encontrar un nuevo trabajo para continuar en Emiratos, lo cierto es que vivir aquí con un solo sueldo era casi inviable.

Pero por una cuestión de casta, de orgullo… O no sabes muy bien por qué, uno decide que el -ya- tu “exjefe” solo controla que dejas de trabajar en esa empresa, no que abandonas el país. Ok.

Eres un/a fiera ¿Pero ahora qué? Tranquil@. No estás en la misma situación que cuando llegaste: Primero, tienes una agenda… Si. Esos contactos que hiciste aquí son oro puro. Son personas que se han preocupado en darte su móvil por lo que sea. Gente que está en activo y te pueden ayudar, o simplemente conocen a alguien que lo pueda hacer. Puede que antes no lo hubieras planteado así, pero si te has de tatuar una frase en tu cuerpo no te pongas “Amor de madre”, sino “Conserva a tus amigos” y empieza porque lo sean de verdad.

Hace poco uno de mis pocos amigos que tengo por aquí me preguntó: “¿Qué echas de menos de España? Pues eso… Lo que estoy haciendo ahora mismo contigo. Un café y charlar de la vida”. Cuida a tus amigos y a tus contactos. Porque solo ellos podrán evitar que la situación sea la misma en la que estabas cuando llegaste.

Tengo que decir también que la comunidad española en Dubái es simplemente fantástica, la gente es muy consciente que estamos lejos, solos y tienen un gran afán de solidaridad ¿Palabrería? No. Mi amigo (que se dedica a otra cosa completamente diferente), me puso en contacto con otros españoles (los que conocía de mi sector), y he de decir que todos -absolutamente todos-, me trataron de forma excelente. Por poner un ejemplo: Una chica española (o una santa) mientras estaba “tirada” buscando como solucionar el tema de su coche, me pasó toda su agenda de contactos del sector.

Mi amigo se preocupaba casi a diario, y buscaba opciones, y yo por mi parte tiraba de toda  la agenda que había hecho durante este tiempo. Por primera vez sentía que todo iría bien. Estaba sin trabajo, cierto, pero el feedback y los inputs eras excelentes.

¿Conseguí trabajo? Si, tardé un mes en la peor época posible. Fue a través de un antiguo compañero (que ahora es mi jefe). También tenía una ventaja.  Tenía claro lo que debía hacer. No era un recién llegado. Y eso ayuda mucho, sobre todo en como debes actuar.

Pero he ganado muchas más cosas que un nuevo trabajo. Siempre he tenido claro que las relaciones humanas son importantes. Pero si te encuentras en esta situación son esenciales. Sé que no soy nadie para dar consejos, pero permitid que desde mi experiencia os pueda ayudar… Como lo han hecho conmigo.

  • Fomenta las relaciones humanas, no solo por el trabajo. En medio del desierto te volverás loco si no lo haces.
  • Cuando eres un crio te preocupas en tener amigos, ahora solo te preocupas de que ha de salir todo el trabajo (¿En serio?). Tranquil@ el Mundo girará igual sin ti, puedes tomarte una cerveza o un café y no pasará nada.
  • No lo hagas porque en un futuro lo puedas necesitar. Hazlo porque te apetece. La sinceridad es como el miedo, se percibe.
  • Si puedes ayudar a alguien no lo dudes: Hazlo. Ellos lo harán contigo.

Como veréis no doy una receta “maravillosa” ni “definitiva”, incluso parece “ñoño”, podréis pensar: ¿Te quedas sin trabajo y me estás diciendo que haga “amiguitos”? Os aseguro una cosa, “per se”no mejorará la situación… Pero tampoco la va a empeorar. No puedes controlar los cambios en una empresa, pero si puedes mejorar la calidad en las relaciones humanas, y eso a la larga siempre influye de forma positiva. Sobre todo en un país tan lejano como este.

A.A.