Hay Que Venir a Luchar

Vine a Dubai por una oferta de trabajo en un hotel. Todos sabéis lo que eso conlleva y muchos pensaréis que estaba loca, pero simplemente me arriesgué.

Quería trabajar aquí y lograr poco a poco más experiencia, contactos e ir escalando para mejorar en mi carrera profesional. No pensaba en el dinero, ni en la situación en la que podría vivir, solo quería venir a Dubai.

Tengo que admitir que ha sido duro y que a veces, quería rendirme y volver a casa cuando no recibía ninguna llamada.

No le veía sentido a estar en un lugar que me encantaba y estar sufriendo por no conseguir un trabajo mejor, por tener que vivir en una habitación de cinco metros cuadrados, por tener que viajar cada día en autobús o simplemente por no tener tiempo libre, ya que trabajaba seis días a la semana durante doce horas incluyendo el tiempo que consumía en los traslados. Todo esto me superaba y quería volver a España, con mi familia y amigos, con mis perros y gatos…  Aunque tenía bajones, nunca me rendí y seguí luchando por conseguir lo que quería. Sabía que algún día llegaría.

Sin embargo, este trabajo también me ha hecho muy feliz ya que he conocido a gente maravillosa, incluyendo a mi pareja actual. Me ha ensenado como se trabaja aquí y sobretodo he aprendido cómo funciona la industria hotelera, ya que además de tener la oportunidad de trabajar en varios departamentos, la propiedad pertenece a la cadena hotelera más grande del mundo.

Definitivamente es lo que me tengo que llevar de esta experiencia. Me ha ensenado a ser fuerte, a valorar las cosas y me ha hecho sentir en primera persona lo que sienten todos los que vienen a trabajar seis días a la semana por mil dos cientos dírhams (menos de tres cientos euros), muchas veces haciendo horas extra sin ser pagadas ni en tiempo ni en dinero.

Yo tenía la suerte de tener a mi familia en España a la que podría haber llamado desesperada pidiéndoles que me pagasen un piso, un coche y que me mandasen dinero para disfrutar de la vida, pero no. Una de las razones por las que vine aquí fue por el hecho de poder ser independiente en todos los sentidos y de ir a por todas yo sola, con todas las consecuencias que ello conllevase, y no me arrepiento.

Probé todo tipo de páginas web como Dubizzle, GulfTalent, Indeed, Naukrigulf… Y si, me llamaban, pero todas las ofertas eran para hoteles o restaurantes y yo quería algo relacionado con mis estudios.

Creo que está bien aplicar en este tipo de páginas porque puede funcionar. Sin embargo, creo que es mucho más efectivo ir directamente a agencias que pueden buscar ofertas teniendo en cuenta tus conocimientos, tu experiencia y tus expectativas.

También creo que grupos como Empleándote son efectivos, ya que puedes ampliar tu red de contactos y conocer tips para utilizar a la hora de buscar trabajo. Además estando formado por gente de tu país, es como que lo sientes más cercano y fiable.

Finalmente, después de diez meses, recibí la llamada de una agencia de reclutamiento para profesionales del marketing, informándome de que habían visto mi perfil en Linkedin y que querían recomendarme a un cliente. Fui a la entrevista y fue genial, en un ambiente amistoso y relajado pero sin dejar de lado la profesionalidad. Querían que me incorporase en un mes pero, al tener mis vacaciones planeadas, les dije que tendrían que ser dos. A la semana siguiente, recibí “La Llamada”, me querían y me esperarían.

Hace diez días que me incorpore a la nueva empresa y estoy feliz. Hago lo que me gusta, trabajo en un ambiente sano y amistoso, me otorgan muchas facilidades y beneficios tanto en términos laborales como financieros, recibo mayor salario, puedo tener mi propio piso, un coche… Y algo que he aprendido a valorar mucho: tiempo. Sé que para muchos de vosotros esto es algo normal ya que probablemente vinierais con una oferta que os permitiese tener todo esto desde el principio, pero para mí ha sido un giro de ciento ochenta grados y por fin puedo decir que soy feliz.

 

Gracias Dubai, he aprendido mucho.