NO ERES TU… SOY YO. ÉCHAME LA CULPA

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“NO ERES TU… SOY YO. ÉCHAME LA CULPA”

 Fonsi inspiró su canción en una relación sentimental, pero como toda relación se puede hacer extensible también en lo laboral. Lo extraño es que esto lo he vivido en primera persona en Dubái a la hora de encontrar trabajo.

¿Cómo puede ser que te digan esto? Fácil. A nivel laboral me da la impresión que en estas latitudes se vive en una burbuja, es muy cierto que las empresas en Dubái antes importaban y ahora no, pero algunas tienen unos parámetros de selección bastante curiosos.

Mi caso fue el siguiente, con un buen curriculum y amplia experiencia, llega una oferta a través de una agencia de colocación, que publica en una conocida web de búsqueda de empleo. Lo tuve que leer dos veces… Estaba hecho para mí. A veces lo más complicado es tratar de “encajar” todos los elementos en la oferta, puedes ir mejor de una cosa o peor de otra, pero no… Clavado. Bueno, pues a por ello.

Envié todo como lo pidieron, era especial porque pedían foto (aquí no la suelen pedir), es decir, que de entrada ya conocían mi “careto”, lo cual a priori parece una ventaja, porque ya tienen una imagen previa del individuo y no hay sorpresas.

Envié el CV por email… Me llamaron en 20 minutos de la agencia de colocación, se les notaba extrañamente emocionados, me había dado la impresión que tampoco acababan de creerse que hubieran dado con el candidato que pedían, la verdad es que era muy especial.

Me pidieron que hiciera una entrevista con el máximo responsable de la empresa, aunque por agenda tendría una previa con el segundo. ¿Era cierto todo eso? No me lo podía creer. Me dijeron “off the record” que les había impresionado mi perfil y que querían contratarme. Bien.

Al día siguiente me llamaron de forma precipitada y me dijeron que el responsable podría atenderme  en unas escasas dos horas. Todo eso me pillo en pantalón de deporte, camiseta y el biberón en la mano ¿Iba a decir que no? Avisé que no tenía a nadie y que iría con cochecito. “No problem”… Pues allá vamos.

Mi bebé tiene una paciencia a prueba de todo, salvo de directivos que llegan 45 minutos tarde. Sin ganas de posponer nada y de mala gana por ir agobiado (supongo que tendría un mal día), el directivo de la empresa me hizo una entrevista entre la sorpresa por el bebé (me pareció que no entendía la situación), y pocas ganas de atenderme, por meter con calzador una entrevista de trabajo en su apretada agenda.

Si antes el feedback sobre el trabajo era excelente, ahora  tenía la impresión que quería sacarme de encima lo antes posible.

Acabé la entrevista en cinco minutos, y se remitió a que se leería mi curriculum y estaríamos en contacto.

Al rato recibí una llamada de la Agencia de Colocación, me preguntaron mi impresión y me comentaron -en confianza-, que era el mejor candidato y el más cualificado. ¿El resultado? Nunca más se supo de aquella empresa.

¿Hice algo mal? Nada. Esto es así. Incluso en Emiratos ser un “Family Man” es positivo cara a una empresa. Tampoco tenía otra opción.

De toda aquella situación extraje alguna conclusión:

No es determinante la cualificación y la aptitud para conseguir el trabajo. Influye, pero depende de más factores. Incluso ser el candidato “perfecto” no garantiza ningún resultado, solo que estarás ahí. ¿Cuál es la solución? Es duro decirlo pero no la hay. Solo hay algunos factores que puedes controlar. El resto no depende de ti.

  • Se realista: Aquí se buscan –en general- profesionales muy cualificados, eso, o estarás perdido en un mar de trabajadores de nacionalidades que cobran poco. No basta con ser “apañado” o “defenderse” con el inglés. Solo si eres un micro-especialista pasará a un segundo plano. Te han de elegir entre un mar de curriculums de gente preparada.
  • Optimiza todas las herramientas: Mejora la apariencia de tu CV, cuida tu imagen, redes sociales (en especial LinkedIn), apúntate en todas las webs de empleo de la zona, empresas de recruitment, focaliza las empresas que te interesen o tengas más posibilidades y llama personalmente.
  • Perseverancia: Has de ser constante. Haz de tu búsqueda de trabajo tu “trabajo”, solo así podrás tener éxito.
  • Diversifica, o como decían nuestros abuelos… “No metas todos los huevos en la misma huevera”. Está bien hacer un seguimiento de las ofertas en la que pensamos que tenemos más posibilidades, pero en ningún caso dejes todas las opciones a una sola oferta.
  • No te vengas abajo. Tal vez esta sea la más importante. Rodéate de inputs positivos, familia, amigos, haz nuevos. No abandones. Muchos empleadores pueden parecer caprichosos, no se trata ni de ti ni de tu curriculum, piensa que estás hablando con gente de otros países y culturas. Esto es como aterrizar Marte. Intenta integrarte y comprender este ecosistema.

La respuesta al “¿Estoy haciendo algo mal?” Es no. No le des más vueltas. Ellos no se las dan. A por otra cosa y olvida rápido. Y si no lo entiendes prueba a poner en loop la canción de Fonsi. Una relación (en este caso laboral) es siempre cosa de dos y hay que tener ganas por ambas partes.

A.A.

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