El que tenga valor que me siga.

UCAM Dubai Blog Banner (728x90 px)4

Me voy o me quedo.

Formar parte de la generación de los millenials (nacidos entre 1981 – 1993) sin duda alguna ha marcado el rumbo de mi vida profesional. A pesar de ser la generación más conocida y criticada, me gustaría destacar que es la primera generación que puede considerarse global.

Debido a que el acceso al mercado laboral ha estado marcado principalmente por la crisis económica del 2008 y por las sucesivas… porque no olvidemos que mi generación sólo ha conocido recesiones, bueno comentan por ahí, que a partir del 2013 hubo recuperación económica que yo no he visto por ningún lado, pero bueno lo que estoy segura es que nunca tendremos la economía boyante de generaciones anteriores. El pronóstico económico nacional e internacional a corto plazo sigue todavía más inestable que el de antes, así que ¡agárrense los machos que vienen curvas!

¡Como podréis imaginaros algo de economía se! A pesar de que somos “conocidos” como los “ninis”, somos una generación estigmatizada que ha sido descrita como perezosa, individualista, vaga, egoísta…. Me gustaría mostrar en este artículo que para nada somos como nos pintan ¡bueno al menos yo!

Cuando estaba terminando mi Licenciatura (si antes eran 5 añitos de carrera) me olí que la cosa no pintaba nada bien. Como tampoco tengo “padrinos” que me enchufen en ningún sitio, soy hija de unos humildes autónomos, presagiaba que no iba a ser nada fácil empezar a trabajar. A pesar de tener idiomas, una licenciatura, en aquella época un máster y haber estado un año en Estados Unidos de Erasmus, la cosa seguía sin pintar bien.

Me agarré al primer trabajo que me ofrecieron, de becaria por supuesto, cobrando 400 euros que me daba justo para pagar la gasolina para ir a trabajar. Eso contando con que utilizaba el coche de mis padres. No tenía acceso al transporte público para llegar a mi puesto de trabajo por lo que no me quedaba otra opción que ir con el coche de mis padres.

Ya sé que muchos diréis, bueno para empezar no te quejes, otros están sin trabajo….

En ese momento no tenía otra opción y por supuesto empecé el trabajo de becaria, pero mi mente estaba en otro sitio. El haber estado un año en Estados Unidos cambió mi percepción totalmente. Yo tenía claro que en España no podría sobrevivir y me tenía que buscar la vida.

USA me sirvió para descubrir que hay más mundo que España, que tu ciudad, que tu pueblo. Es muy triste tener que admitir que tu país no va a hacer nada por sus ciudadanos, pero si hay algo que he aprendido en la vida, es que nada va a ser como tu quieres.

¡Amo mi país porque yo soy lo que soy (mucho, poco o nada) gracias en primer lugar; a mi familia, su sacrificio y dedicación, y en segundo lugar; a la educación que recibí en mi colegio. Colegio que muchos “iluminados” se han dedicado a denigrar y que ahora mismo nos hace falta como el comer en España. La buena educación es algo que escasea en nuestro país y esto está deteriorando cada vez más nuestra sociedad.

El respeto, la disciplina y la tolerancia eran valores que se aprendían en mi colegio, pero resultó que parte del grupo de mis amigas no iban a ese colegio. Siempre he sido diferente y me alegro muchísimo de haberlo sido porque, aunque las pasé canutas, esos desprecios me impulsaron a buscar otro lugar donde no fuera una diferente, sino una más. He sufrido más choque cultural en mi propio país que en el que resido actualmente.

Lo que ahora conocemos como el “bullying” en mi adolescencia no tenía nombre, pero os aseguro que existía y esta condición junto con el futuro económico tan negro que nos venía seguramente fueron las circunstancias que me impulsaron a dejar mi país.

Ahora me hace sonreír el ver las iniciativas de los gobiernos autonómicos en querer atraer el talento de los expatriados. ¿Dónde estaban las instituciones cuando os necesitábamos? Ahora es muy difícil que cualquier expatriado español vuelva a casa porque las condiciones ni de lejos igualarán las que tienen en otros países. En serio, ¿nadie se había dado cuenta hasta ahora?

De nuevo la educación y sobre todo la preparación escasea en la gente que toma las decisiones en nuestro país y claro así nos va. La gente se aferra a su puesto de trabajo porque claro como tienen antigüedades de 20 o 30 años, pues nada ahí siguen hasta que los jubilen o hasta que les echen porque cobrarán una pasta gansa, así que ¡qué más da todo!

Este calentamiento de silla por gente que se esmera cero en ponerse al día en las nuevas tecnologías, nuevas formas de trabajo o hacer negocios, permite que no se les de paso a las nuevas generaciones infinitamente mejor preparadas y que el país no avance.

Por esta razón no que otra que: recolocarse” en otro país o morir. Yo no he descubierto la pólvora porque desgraciadamente ya tenemos experiencia en España de emigración debido a la miseria. Espero que la historia no se vuelva a repetir.

Cualquier expatriado sabe lo duro que es dejar a su familia y esto es sin duda lo más difícil. A pesar de estar físicamente a miles de kilómetros de ellos, yo los siento muy cerca. Todos los días hablo con mi familia y eso me permite sentirme más arropada.

Creo que hasta estoy más unida a mi familia que algunas personas que viven en la misma ciudad que la suya. En mi casa, siempre me han recordado que mi casa está en España y desde luego yo así lo creo.

Quiero creer que mi estancia en el extranjero es algo temporal y que mi patria será capaz de ser lo que algún día fue.

 

Firmado: una amante de mi país.